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miércoles, octubre 02, 2013

Elías Nandino no se olvida

Para Don Cellini,
que seguro lo apreciará,
aunque no nos conozcamos. 


Ya han pasado 20 años.
 
Un día (algunos meses antes) llegó a mi casa una revista vieja de teléfonos (Voces de México). La hojeé -yo siempre hojeaba todo-. En medio, había una enjuta sección de cultura, con unos cuantos fragmentos de un poema. Algunas semanas después, mi maestro de oratoria, en una de tantas pláticas después de la clase, mientras los demás jugaban basquet o futbol, mencionaba algo de un poeta, contemporáneo de Los Contemporáneos.
 
En mi vida suelen pasar cosas anodinas, pero sin las cuales no pasarían los más memorables momentos. Esos dos instantes, sin nada que ver entre ellos, son de los más representativos.
 
En esos meses de 1993 yo había dejado la secundaría, esa jungla desquiciante de la cual quién sabe cómo se sobrevive, pero que todos los días posteriores quisiera uno regresar a ella.
 
En la Biblioteca México, a las orillas de la Ciudadela, había puestos de libros viejos y revistas, y yo era "casi" cliente frecuente. Casi, porque siempre me paraba a husmear, incluso preguntaba precios, pero nunca tenía el dinero suficiente como para que los libreros y yo quedáramos satisfechos.
 
A veces, sólo a veces, podía llevarme una revista vieja. Hojeando una Macrópolis, salió una entrevista a Elías Nandino, como de un año antes. Las piezas se estaban uniendo, pero como siempre he sido despistado, seguía sin darme cuenta.
 
 
 
Luego ya caí en la cuenta que el apellido lo había oído antes. Claro, era el mismo que nos había platicado el maestro Jaime y, claro, era el mismo de esa revista usada que quién sabe cómo y quién sabe por qué llegó a mi casa, donde nadie más leía y donde ni teléfono había.
 
En la biblioteca busqué libros de Nandino, pero no había gran cosa. Uno encontraba a Og Mandino pero no a Elías Nandino; en la sección de Poesía, de la "M" uno pasaba directo a Neruda. Sin embargo, algo habré encontrado, porque a la siguiente clase le dije al maestro: "se acuerda del escritor que nos contó, pues en mi casa tenía una revisa vieja y en la revista vieja había un poema de él". Y pasó. Ya era una buena anécdota hasta ahí.
 
Pero luego de unos días más, semanas seguramente, mientras yo ya iba de salida -otra vez- de la Biblioteca México, curiosamente me encontré al maestro Jaime que iba tal vez hacia allá mismo.
 
Me dijo algo de que lo mandarían en unos días a Guadalajara a hacer un reportaje sobre las explosiones del año pasado. Tenía agendada una entrevista con el gobernador o algo parecido. Y así, como de pasada, salió algo de que Nandino vivía muy cerca de Guadalajara y que podría ir yo y pedirle una entrevista.
 
Los días siguientes los pasé esbozando preguntas. Para entonces, el tema Nandino ya no era nuevo, porque casualmente ya me había leído algunas otras entrevistas y al menos cuatro o cinco libros suyos, así que aunque nunca me había pasado por la cabeza la posibilidad de conocerlo y menos entrevistarlo, tampoco me había quedado sólo con su apellido infrecuente en la memoria.
 
 
 
En lo que no había reparado -nunca he sabido cómo hace uno para anticiparse a ese tipo de detalles-, es que a mis poco más de 15 años jamás había salido de casa, no tenía ni idea de dónde estaba Guadalajara y menos Cocula, y todavía menos sabía cómo iba a llegar con Elías Nandino y decirle "oiga, vine a entrevistarlo". Más aún, con qué dinero iba a pagar el traslado, el alojamiento, la comida.
 
Lo mínimo que debería haber hecho para esas horas era preparar una maleta y, supongo, avisar en casa. Pero no. Tenía más que listos unos libros y revistas, una pluma y varias hojas blancas con múltiples preguntas tachadas y numeradas. Y una mochila. Creo que era un miércoles por la noche cuando les dije a mis papás que al otro día, bien temprano, me iba a Guadalajara. Tres días. Más o menos. Y que si me daban algo de dinero, nada más para el pasaje.
 
Afortunadamente no había tiempo para pleitos, discusiones o mayores explicaciones, ya que no había hecho la maleta y de todas formas me iba a ir. Así que esa noche preparé ropa para tres días y nada más.
 
Llegué a Guadalajara por la tarde y ahí me esperaba el maestro Jaime. A él le pagaban el viaje en el periódico donde trabajaba y el hospedaje para ambos estaba apalabrado con el gobernador, oficialmente él era el reportero y yo el fotógrafo.
 
Al día siguiente, muy temprano, preguntamos cómo llegar a Cocula. Llegamos a Cocula y preguntamos cómo encontrar a Elías Nandino. Al principio nadie sabía, pero después de tres o cuatro personas alguien nos dijo que a unas cuadras estaba su casa. Llegamos, pero no era su casa; lo había sido cuando nació, pero ya no. Luego de preguntar otras más veces, nos dijeron que otras cuadras más para allá estaba una casa de cultura. Y fuimos.
 
En todos lados se llaman "casas de la cultura" o "casas del poeta", pero ahí era la "Casa de la Poesía". Tampoco era la casa de Nandino, resulta que unos años atrás la había donado al pueblo y él se había ido a terminar de vivir con una sobrina, varias, muchas calles más allá.
 
Pudimos tomar algunas fotos. Recuerdo un árbol de naranjas en medio del patio y en la parte alta una terraza desde donde se veían los tejados marrones de las casitas coculenses.
 
¿Y la casa de Nandino? "El doctor Nandino -nos dijeron-, esta muy grande (tenía 93 años) y ya no sale, pero si van a platicar con él le va a dar gusto". Nos llevó Jaime Hernández, exalumno suyo, que en ese entonces atendía la Casa de la Poesía.
 
Caminamos varias cuadras de banquetas estrechas y llegamos a una casita azul. Pasamos, preguntamos a la familia si podíamos hablar con el poeta. Le preguntaron y dijo que sí.
 
 
 
 
A gritos nos presentamos, saqué la grabadora prestada y empezamos a platicar. Nandino oía muy poco y se cansaba mucho. De tanto en tanto pedía que termináramos, pero unos segundos después se acordaba de algo, empezaba a hablar y la entrevista continuaba. Volvía a preguntarnos quiénes éramos y le volvíamos a decir. Así se nos fue la tarde.
 
Nos pidió finalmente que regresáramos al día siguiente. Estaba muy contento de recordar cosas y por lo visto algo dentro de su mente quería seguir recuperando nombres, lugares y fechas, aunque su cuerpo nonagenario se opusiera.
 
 
 
Mi maestro tenía también que regresar a trabajar. Yo ciertamente no, así que dije que volvería al día siguiente. Quién sabe cómo dimos después con un sobrino del poeta que tenía un hotel y que se ofreció a hospedarme por esa noche, para que no tuviera que regresar a Guadalajara y volver por la mañana. Y dije que sí. El maestro Jaime regresó a la ciudad, tenía que reportear. Yo me quedé a aprender qué cosa quería decir eso.
 
En los pueblos todo se sabe. Al día siguiente ya no pude ver al poeta -estaba indispuesto-, pero pasé toda la mañana entrevistando gente que quería contar su historia con Nandino. Resulta que medio pueblo se enteró que alguien del DF estaba en Cocula preguntando por el doctor Nandino. Para ellos era el doctor, no el poeta.
 
Los niños le decían "el doctor de los dulces" y había una pintura, que uno de ellos hizo, donde lo retratan en toda su generosidad con la gente de su pueblo. Me enseñaron fotos y periódicos de poesía que Nandino editaba y donde publicaba poemas de sus alumnos, a quienes les enseñaba a escribir poesía.
 
 
 
Una maestra de primaria, uno de sus últimos alumnos de sus talleres literarios, un sobrino médico, una abuelita que lo conoció de joven porque iban a las mismas fiestas. Alguien incluso mencionó que estudiaba Literatura en la Universidad y que ese día decidió que haría su tesis sobre Nandino. Vi también libros de su biblioteca personal, dedicados y firmados por sus autores. Yo la verdad no daba crédito a todo lo que me estaban contando, a todo lo que me estaba pasando.
 
Por la tarde regresé a Guadalajara con muchas cintas grabadas y varias hojas con apuntes. Ninguna foto, porque la cámara había regresado a Guadalajara en espera de un reportaje que nunca se concretó, por la agenda del político por el que originalmente había empezado el viaje.
 
Ahí en Guadalajara vimos un cartel -que posible pero improbablemente aun conserve en casa- del Premio Nacional de Periodismo Juvenil de ese año, dedicado a Elena Poniatowska.
 
No diré mucho más del viaje, excepto que los tres días se convirtieron en cinco, el funcionario que iba a pagar el hospedaje nunca apareció, la cámara iba a quedarse empeñada para pagar el hotel, las maletas iban a salir de incógnito por alguna ventana o de plano quedarse y, finalmente, mediante una espontánea, escurridiza y veloz huida, escapamos del hotel y de la ciudad de regreso al DF con todo y cámara, maletas y apuntes. Con mucha hambre también.
 
Todo eso fue en los primeros días de julio. En unos días cerraba la convocatoria al premio recién descubierto, pero si me apuraba podía meter la entrevista a concurso. Me apuré. Mi maestro acababa de tener dos hijos gemelos y me dejaba estar en su casa -a veces cuidándolos- toda la mañana, transcribiendo la entrevista y dándole forma.
 
No sé cuántos días habrán sido, pero yo tenía que llegar muy temprano a su casa, antes de que él, su esposa y los niños salieran; y me iba hasta la noche, cuando todos regresaban. Antes de irme, él revisaba pacientemente el texto y me hacía sugerencias.
 
Terminé justo un día antes del cierre de la convocatoria. Me inventé el pseudónimo que siempre me ha traído buena suerte desde entonces y entregué un paquete con las copias respectivas.
 
A finales de septiembre me avisaron que el texto había sido seleccionado por el jurado y que a los pocos días sería la premiación. Resulta que entre los otros ganadores estaba una poeta, Roxana Elvridge, que tres años antes había sido Premio de Poesía Elías Nandino. Ese año todo era Nandino, por lo visto.
 
Tenía pensado, con el premio, regresar a Cocula y agradecerle personalmente al doctor Nandino, pero ya no se pudo, porque cuatro días después falleció.
 
A decir verdad, Nandino siguió rondándome todavía después del 2 de octubre de su muerte. Por Roxana -aunque ella seguro no lo recuerda- conocí a otros poetas que lo recordaban con afecto, pero que no mencionaré porque ellos con mayor seguridad todavía menos me recuerdan.
 
Luego, leí otras entrevistas en otras viejas revistas, sus biografías autorizadas y no autorizadas, y comprobé que mi texto no tenía nada nuevo, nada sorprendente, ni original; pero eso no importaba, porque aunque probablemente muchas veces le habían hecho las mismas preguntas y él las había respondido de manera muy similar, ese fin de semana en que me lo contó todo, todos -él, yo, mi maestro, sus amigos- éramos parte de un momento que nunca más se iba a repetir.

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Poema Prefacio

No me importa
cómo juzguen mi vida,
yo traté de vivirla
haciendo estrictamente
lo que a ella apetecía.

No hubo deseo,
tentación o capricho
que no le realizara
con eficaz esmero.

Y fuera lo que fuera,
al tiempo de cumplirlo,
lo transformé en ensueño.

Por ella fui lascivo
y no he dejado puro
ni un poro de mi cuerpo.

Fue tal mi apego
a los desmanes
de su carnal orgía,
que a mis ochenta y dos años
de su infierno en ruinas
aún estoy creando mi poesía.

Elías Nandino. Erotismo al rojo blanco
1983

lunes, julio 29, 2013

Sueño de mujer repetida, con música de fondo

Canción en un sueño:
 
Me gustan las fotos
que toma la gente
[arriba del mar]
[encima del mar]
y las...

Después o antes o durante la canción, estaba yo parado sobre la arena de un desierto o de una playa. Alrededor había gente, poca gente; caminaban de un lado a otro, mujeres y niños principalmente.
 
Yo veía a una mujer caminando hacia mí. De lejos era como una acuarela, parecía alguien que conozco, pero, como en una acuarela, no se distinguían los rostros. De lejos era alguien conocido (Amaranta) y de cerca no era nadie. Era una acuarela caminando, como en un corto animado. Tenía un vestido largo.
 
Cuando se acercaba y veía que no era ella (siempre no caminaba hacía mí, sino que pasaba de lado, frente a mí), veía que atrás estaba Sol. También caminaba, pero no era una acuarela, porque la distinguía bien, tanto de lejos como de cerca.
 
Notaba que pasaba de izquierda a derecha, al principio lejos y poco a poco cerca de mí, pero pasando de largo, como si no me viera (tal vez yo no estaba ahí, sólo veía lo que pasaba).

Luego, me daba cuenta que Sol pasaba, desaparecía y de nuevo volvía a aparecer a lo lejos, de izquierda a derecha, de lo lejos hacía cerca de mí, pasando y desapareciendo, una y otra vez.
 
Pero en cada vuelta Sol no era la misma, llevaba ropa distinta, vestidos o faldas diferentes, alguna tela en la cabeza; además, ya no caminaba, la arena ya no era de desierto sino de mar o de río (eran aguas calmadas, sin olas).
 
En esta parte –cuando Sol se acercaba, se metía al agua, nadando y desaparecía–, se suponía que volvía a salir, a mi derecha, pero ya no le veía la cara. En ese momento otra Sol a lo lejos se acercaba, sonriendo, nadando o caminando, con sus múltiples vestidos. Yo me daba cuenta y me decía a mí mismo que siempre que la soñaba venía de izquierda a derecha y que cuando la viera se lo diría. Eso no es cierto, pero en el sueño yo aseguraba que así era: que siempre, en todos los sueños, aparecía acercándose desde la izquierda.
 
Habrán sido unos seis o siete ciclos (o tal vez más pero, ahora que escribo, diez o doce me parecen demasiados). Cuando pasaba nadando cerca de mí, creía (o esperaba) que al salir me vería y me hablaría, pero eso no pasaba. Yo ya no alcanzaba a verla salir, porque ya había otra a lo lejos o porque cuando salía sólo podía verla de espaldas y alejarse (y a lo mejor ya no era ella, porque sólo estaba seguro de que era ella cuando venía, ya que la reconocía, pero una vez que se iba ya no podía estar seguro.
 
No sentía frustración porque no me hablara (tal vez no me reconocía o tal vez no me veía). A lo mejor un poco al principio, pero luego ya no, cuando la arena era agua. Yo creo que en ese momento ya sabía que estaba soñando, porque no me sentía mojado, era como si no estuviera ahí, sino solamente lo viera.
 
En cada ciclo de Sol pasando era como si ella fueran las olas. No había olas, el agua estaba muy tranquila, pero lo único que se comportaba como una ola era Sol acercándose y disolviéndose. Apareciendo y desapareciendo, o al revés, desapareciendo y apareciendo de nuevo. Con su distinta ropa gitana, desde distintas distancias, pero siempre a la izquierda. Pero si ella era las olas, las olas venían de la playa al mar y no al revés, porque desde donde yo veía todo era a unos metros de alguna supuesta playa. Atrás mío debía estar el océano (o aguas más profundas), aunque no lo veía ni lo sentía.
 
Había más gente alrededor, pero eran personajes secundarios, mujeres y niños, pero nadie conocido.
 
Y la canción –esa canción de sabor salado, del principio–, seguía ahí cuando desperté. Para no olvidarla la escribí, luego me fui acordando de todo lo demás.
 

martes, abril 24, 2012

Dumbala Laika & Le Chant De La Paix

A ver, sí, cantemos todos:



Dumbalalaika
Shteyt a bokher, un er trakht
Trakht un trakht a gantse nakht
Vemen tzu nemen un nisht farshemen
Vemen tzu nemen un nisht farshemen

Tumbala, Tumbala, Tumbalalaika
Tumbala, Tumbala, Tumbalalaika
Tumbalalaika, shpil balalaika
Shpil balalaika, freylekh zol zayn
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Le chant de la Paix
A izza i ana sacranou
A izza i ana sacranou
Askaratni kaasoun kaasoun khalidah
Ana mal' anou bihoubbinn raasikhinn
Lan yatroukani abada
Ana mal' anou bihoubbinn raasikhinn
Lan yatroukani abada

Kim shoyn lied
Kim shoyn lied
Hayss men zol trinken
Zikh oupshikeren
Fil yeder bekher
yaaaa...
Vouss trinkt zikh oyss

Hatta tamtali'aal arnahou houbba
Hatta tamtali'aal arnahou houbba

Hatta tahriqa jaloudana
Naarou, naarou l houbbi
Hatta tahriqa jaloudana
Naarou, naarou l houbbi

Ida ma faraghna min anfousina
Namtali a houbba

A izza i ana sacranou
A izza i ana sacranou
Askaratni kaasoun kaasoun khalidah

Ana mal' anou bihoubbinn raasikhinn
Lan yatroukani abada
Ana mal' anou bihoubbinn raasikhinn
Lan yatroukani abada

Ana mal' anou bihoubbinn raasikhinn
Lan yatroukani abada
Ana mal' anou bihoubbinn raasikhinn
Lan yatroukani abada

Av de gilija
Vorba pijasz te avasz
Li anna qalba mann
Lam yahtariqa houbbann

Av de gilija
Vorba pijasz te avasz
Birevurja
Te amende

Lann yarifa lann yarifa
Asraara l houbbi
Lann yarifa lann yarifa
Asraara l houbbi

Te perguvas kamipe

In vert kaynmoul nisht vissn
Di aynskayt fin ayns tse zahn

Walann yarifa abadann
Wihdata l waahidi

Walann yarifa abadann
Wihdata l waahidi
Walann yarifa abadann
Wihdata l waahidi
Walann yarifa abadann
Wihdata l waahidi

viernes, marzo 23, 2012

Porque el tango no se canta, porque al tango se lo dice


Alguien, a lo mejor, leyó este post mío de hace seis años: Quién hubiera dicho.






Me emociona mucho que me pasen cosas que después, resulta que me pasaron para que pasaran otras más cosas, mejores aún que las anteriores. Hechos que podrían no haber ocurrido, momentos que pudieron haber sido otros o pasar desapercibidos y no tener relevancia futura.



Hoy es uno de esos días [menos mal que nunca he creído en esas patrañas del destino]: en dos semanas escucharé en vivo a Adriana Varela, luego de un intento frustrado por verla en el Ateneo de Buenos Aires en 2009.




Nada de esto habría pasado –ni tendría sentidosi, antes, no me hubiera encontrado por casualidad con su música, en un feliz reencuentro mío con el cine de Carlos Saura; si Joaquín Sabina no me la hubiera puesto a la vista con "esa boina calada, al estilo del Che"; si Buenos Aires no hubiera sido como contaba –y "hoy fui a pasear, y al llegar a la Plaza de Mayo me dio por llorar, y me puse a gritar dónde estás"–.



Hace unos sábados felices, contentos, cantábamos a la Varela mientras caminabamos de noche por la colonia Roma. "¿Quién diablos anda cantando tangos en pleno camellón de Álvaro Obregón?", me preguntaba esa vez. Ahora comprendo que no andábamos cantando nomás porque sí, le estábamos mandando una invitación para que viniera a cantar con nosotros –"cantar, siempre cantar"–.

¡Qué cosas hermano, que tiene la vida!... a contar los días para estar con la Gata Varela. Y mientras tanto: "ya ves, el día no amanece, Polaco Goyeneche, cantame un tango más"...






jueves, octubre 23, 2008

Paréntesis Urgente

Interrumpo el letargo. Anoche volvieron a salir palabras de la pluma.

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Ventajosa
para qué, si ya sabes
Ventajosa,
me tocas con tus dedos imantados
–te sabes favorita de mi vida–;
tus ojos,
profunda inmensidad que me deshace,
océano incontinente de ternura.
Me dejas,
te vas porque sabes que no quiero,
que le harás falta a mis brazos esta noche.
Tu lengua,
Las huellas de saliva que no secan.
Tú, dulce, como sol de mayo,
Agua caliente con burbujas en la tina.
Las piernas
–las tuyas y las mías–
frente a frente,
susurros que proponen que te quedes,
explicas que tu tiempo y que tus cosas,
me dices que el futuro y tu familia.
No insisto,
conozco la estrategia.

Tú ganas.
Ya te quiero, por hoy, sólo esta noche.
Son tus manos que atrapan a las mías,
lo que piensas de mí y que no es cierto,
que rías, me reproches o te enojes.
Esos besos
con tus labios
entreabiertos.
Lo que imagino que será todo tu cuerpo,
el cabello en tu espalda y los temblores,
mi sudor con tu sudor incorporado.

Un instante,
eclipse de planetas encimados,
textura al rojo vivo de dos lavas.
El momento en el que bajes las espadas,
sin defensas aceptes que te quiera,
sin razones ni mañanas,
ni certezas, ni tristezas;
con tus tiempos y mis tiempos,
los imanes de tus manos,
mi impaciencia.

Fénix 36

domingo, abril 27, 2008

Pepico, Pepico, Goran Bregović en México (2/6)

La Orquesta para Bodas y Funerales en México

Goran Bregović y su Orquesta para Bodas y Funerales se encuentran en México por segunda ocasión. Su primera visita, hace siete meses, tuvo lugar en el marco del Fórum Universal de las Culturas, Monterrey 2007 y esta vez son invitados del Festival de México en el Centro Histórico, que celebra su vigésimo cuarta edición.

El músico serbio inauguró el pasado 18 de abril el segmento “Radical Mestizo” del festival, a cargo de José Luis Paredes, “Pacho”, quien es uno de los principales promotores de la visita a México del artista balcánico.

Bregović presentó en el Teatro de la Ciudad el viernes y sábado antepasados el programa “Alcohol”, título de su próxima producción discográfica, llamado así por la relación que tienen las bebidas embriagantes con la música gitana.

“Se bebe cuando se está alegre, lo mismo que cuando hay tristeza y así pasa también con mi música”, explicó Goran en conferencia de prensa, horas antes del primero de sus conciertos en la capital del país.

Este domingo 27 de abril, Goran Bregović será también el encargado de clausurar el festival, en una presentación conjunta con la Banda Instrumenta Oaxaca, programada para las 18 horas en la Plaza Santo Domingo, a unas cuadras del Zócalo capitalino.

Además de los conciertos ya mencionados (18 y 19 de abril, en el Teatro de la Ciudad y 27 de abril en la Plaza Santo Domingo), Goran Bregović y sus músicos estuvieron en el Teatro Diana de Guadalajara el miércoles 23 y en la Plaza de la Danza, en Oaxaca, el viernes 25, celebrando los 476 años de esa ciudad.

En esta gira destaca precisamente el ensamble que realizará Bregović con músicos oaxaqueños en su última actuación en México. Goran y los nueve integrantes de su (en esta ocasión reducida) banda, estarán acompañados por más de 40 músicos oaxaqueños (de entre 13 y 22 años), pertenecientes a la Banda Instrumenta Oaxaca.

El experimento tuvo lugar primero el viernes pasado en Oaxaca y se repetirá este domingo en el corazón de la ciudad más grande del mundo. Si el programa es similar, es de esperarse que el concierto lo abra la orquesta oaxaqueña, entonando algunas composiciones regionales y continúe con algunas intervenciones de la misma al lado de Bregović, entre ellas “War” y “Ederlezi”.

En la última parte del concierto, Goran y su orquesta gitana presentarán el resto de su repertorio, unas 20 canciones de los discos “Underground”, “Tiempo de Gitanos”, “Historias y Canciones para Bodas y Funerales” y “Karmen”, su más reciente producción discográfica.

No faltarán, desde luego, canciones como “In The Deathcar”, “Ausencia”, “Underground-Tango”, “Cajesukarije-Cocek”, “Mesecina”, “Ya Ya (Ringe Ringe Raja)”, “Borino Oro”, “So Nevo Si”, “Gas, Gas”, “Pampur Galbeno”, “Bijav” (con su mención especial para nuestro país, entonada por Alen Ademovic) y el cierre frenético de “Kalasnjikov”, para entonces ya con una plaza a reventar, gitana y saltarina, feliz por ver a Goran Bregović en vivo y al mismo tiempo nostálgica por su inminente partida.

jueves, abril 24, 2008

Pepico, Pepico, Goran Bregović en México (1/6)

Primero de seis posts que pienso hacer sobre la visita de Goran Bregović a México. Casi todos (los que me conocen, claro) saben que es uno de mis músicos favoritos y aunque en este blog le he mencionado en numerosas ocasiones, deseo ahora detenerme un poco más a hablar de él.

En principio porque anda por acá, luego porque estoy más que feliz por su visita al DF y, por último, porque no me agrada nadita lo que nuestros “periodistas culturales” han dicho-escrito al respecto (por pobre y por inexacto, aunque se agradece que hoy al menos se hayan tomado la molestia de dar un espacio a esta música gitana en periódicos nacionales, revistas y uno que otro noticiario de televisión). Y sí, también porque no tengo planeado “cubrir la nota” para medio alguno y puedo a cambio explayarme con gusto por aquí.


Estos serán, pues, los siguientes temas del blog: la nota del evento, apuntes sobre Goran y su música, su Orquesta para Bodas y Funerales y mi muy personal reseña de los conciertos de esta su segunda gira en México.

Todo lo anterior, claro, con fotos, videos y las breves entrevistas que pude hacerle el viernes pasado, durante la conferencia de prensa previa a su presentación en el Teatro de la Ciudad y en septiembre de 2007, cuando tocó a un costado de la Macroplaza, en Monterrey.

Sé que por allá afuera muchos no lo conocen y a otros más no les interesa, pero supongo que así como yo disfruto leyendo las crónicas de sus conciertos en Chile, Argentina y España, habrá alguien que se asome por aquí a leer, ver y escuchar con gusto al “yugoslavo” Brega, el de las trompetas, tubas y tambores, el de los coros húngaros, la guitarra eléctrica y los gritos serbios que apenas entendemos, pero ya queremos cantar y bailar.

Gracias pues a los que lean.

domingo, marzo 23, 2008

Casa Dónde: Polka, Punk, Destruye

La Tocada en la Guerrero de la Polka Madre

El 8 de marzo pasado,
Polka Madre y la Comezón presentó su disco “Casa Dónde”, en la bodega de un local llamado Los Machetes, en la colonia Guerrero de la ciudad de México. Esta es mi croniquita de ese día, más bien noche, que terminó o mejor dicho se prolongó horas después a un costado de la Alameda de Santa María La Ribera.

In The Deathcar (Primero el Contexto)
Polka Madre es una banda de punk gitano, formada por tres músicos mexicanos, un finlandés y un norteamericano; que son, en ese orden, Marina de Ita (acordeón y teclados), Enrique Pérez (clarinete), Raymundo Vera (batería), Eric Bergman (guitarra y voz) y Andrew Cameron (bajo y voz).

Formados en 2004 (no tan oficialmente), acostumbraban reunirse al sur de la ciudad, allá por Taxqueña, en lo que se conocía como los “jueves de Kramer” y tocar entre amigos música de Europa del Este, gitana, judía, polaca y escandinava.

En 2005 empezaron a tocar más en forma en diversos lugares de la ciudad y del interior del país y pronto participaron en festivales y ciudades europeos y de Estados Unidos, donde hoy son muy requeridos por comunidades punk.

Me Cago En El Amor (Más Antecedentes)
Yo los conocí hace dos o tres años, en un bar del Centro al que me llevó una amiga por casualidad. Como soy seguidor de Emir Kusturica, el conecte fue inmediato. Después de oír “Toca Mi Cuerpo”, “Circo del Siglo” y los covers a Goran Bregovic e Iggy Pop (“In The Deatchcar”), Tom Waits (“Tango”) y Tonino Carotone (“Me Cago en el Amor”) me volví fan.

Hasta entonces no sabía de nadie que también oyera música gitana balcánica, tampoco había escuchado en vivo soundtracks de películas de Kusturica y Jim Jarmusch (“Sueños de Arizona” y “Vacaciones Permanentes”, en este caso). Alguna vez, en la cafetería de la Facultad de Filosofía y Letras, un fin de semestre, alguien me dio un flyer de una fiesta en donde tocarían música balcánica y no sé por qué sospecho que si hubiera ido los habría conocido ahí, pero no fui (buscaré el papelito que, estoy seguro, guardé como una curiosidad).

El caso es que la música de Polka Madre me gusta por original; sí es punk, pero diferente, sí es gitana, pero como reinventada desde acá, de América, de México, del DF, de Taxqueña, de Kramer, de las calles de cualquier ciudad a las cuatro de la mañana.

Ese primer día de conocerlos me hice de una copia de “Polka Madre y la Comezón en Vivo”, un disquito envuelto en dos tapas de cartón (cartón-cartón), con los temas de las canciones escritos a mano y pintado también artesanalmente. Los busqué en el myspace y pronto fui a todo lugar donde se presentaban, porque ya los sentía como iguales míos.

Tiempo después salió “Infausta Noticia”, un disco más en forma, con las canciones mejor grabadas (el otro era en vivo y no se escuchaba muy bien) y también lo conseguí con Marina. Ahora tengo “Casa Dónde” (el nombre, “Where House”, tiene su anécdota), ejemplar que también es como de colección, porque a decir verdad el disco-disco no estuvo listo para su presentación oficial y a cambio se editaron algunas decenas de copias sin serigrafía.

Gitanas Mojadas (Ora Sí La Tocada)
La bodega de Los Machetes está como a tres o cuatro cuadras del Metro Guerrero, a decir verdad una distancia grande para ir solo, de noche y no estar seguro de la ubicación exacta en ese barrio bravo en su totalidad; pero pude llegar a salvo, poco antes de las 9 de la noche.

En la entrada estaba Marina y me dejó entrar sin pagar, lo cual acepté porque después de mucho desearlo me permite sentirme parte de los amigos de la banda –ojalá en el futuro pueda acompañarlos a alguna gira fuera del DF, o de México ya que andamos fantaseando, nomás que sea más cercano–.

La bodega es bastante grande, deben caber unas 300 personas con facilidad, aunque cuando llegué no había tantas. De hecho, los dueños celebraban un cumpleaños y una parte de los asistentes eran amigos del festejado, lo cual mal que bien ayudó a llenar el lugar, aunque cada vez se notaba que su fiesta era otra, no precisamente la del disco de la Polka Madre.

Mientras llegaba más gente pude estar de curioso por el lugar, platicar con algunas personas y tomar algunas fotos. También conseguí que me incluyeran al final para salir del tokin dentro de la camioneta (llamada la “Moby Dick”, por sus justas proporciones de enorme ballena blanca).

Entre los grupos abridores estuvo “Nabuzenko”, de lo más cercano a los Polka Madre, porque también tocan covers de música gitana: Bregovic, Taraf de Haïdouks, Fanfare Ciocarlia, entre otros.

Aunque antes de ellos un invitado de los Polka, Emerson, amigo de Andrew me parece, la hizo de DJ, en realidad con Nabuzenko empezó a ponerse bien el ambiente. Con ellos, Marina y Enrique se aventaron un palomazo y unos cuantos de nosotros, hasta adelante, empezamos la bailada gitana. Pude reconocer a una chava que una semana antes fue al Centro Cultural España, donde también tocaron los Polka Madre y creo que de ahí los conoció.

Después de Nabuzenko tocó “Joe Volume & The Vincent Balck Shadows”, muy amigos de los Polka –Joe Volume siempre dice que el único grupo original de México son los Polka Madre, y lo dice muy convencido–. Los VBS pusieron a bailar a todos, incluyendo a los de la otra fiesta cumpleañera que, dicho sea de paso, parecía que se pondrían algo más que violentos, pues luego de algunos codazos y empujones empezaron los golpes medio adrede, medio en bola, contra los que no tenían la pulserita fluorescente de “amigos del dueño de la casa”.

Pero no pasó más y cuando tocó el turno de la Polka Madre, ya muy entrada la media noche del domingo, todo se centró en escuchar y ver a la banda convocante. Escuchar y ver, porque el concierto estuvo acompañado con imágenes en video de “Isorattya”, los amigos finlandeses, artistas plásticos y visuales, que de hace bastante tiempo acompañan a la banda y presentan instalaciones y performances en las tocadas, acentuando el toque carismático y único con que se conoce a los Polka Madre donde se presentan.

Tomé algunos videos, claro, pero es difícil ver a la banda en vivo y estarse quieto, así que dejé los videos y me fui a bailar con “Sirenitas en el Espacio” y “Gitanas Mojadas”, hasta ya pasadas las 2 de la mañana que terminaron, en un concierto que por esta vez no tuvo muchos covers y no los necesitó.

Toca Mi Cuerpo (En La Noche)
Ya sabía yo que después de las tocadas la fiesta seguía. Esta vez quería ser parte de la caravana nocturna y lo conseguí. Aunque la camioneta se llenó con los instrumentos y con otros acompañantes de la banda, al final tuve un lugar que me permitió salir a salvo (me preocupaba bastante cómo iba a salir) y además estar en la continuación de la velada.

Salimos de la bodega y una cuadra después nadie sabía a dónde iríamos. Alguien dijo que a Santa María La Ribera, donde unos amigos tenían un bar y dimos algunas vueltas tratando de ubicar la dirección. Nunca había ido a esa alameda de noche; ni parece el DF, tan limpia, tan tranquila y tan bien iluminada.

El caso es que llegamos, cerca de las 4 de la mañana y el bar estaba abierto. Un barecito pequeño, donde todos eran fans de la Polka Madre y donde nos recibieron como si viniéramos de visita desde otra ciudad y eso que veníamos de un par de colonias aledañas nada más.

Como faltaban algunas horas para que amaneciera, pasé el tiempo platicando y colándome en otras conversaciones. Joe Volume decía que se sorprendía porque, cuando su banda tocaba, en el público se ponían a golpearse unos a otros, “pero cuando toca la Polka la gente baila, aunque no los conozcan, se ponen a bailar y eso está fregón”.

También platiqué con Joelle y Florean, del grupo de punk francés Daily O.D., a quienes vi en el Alicia un mes antes y que se quedaron unas semanas en Kramer, antes de regresar a su natal Grenoble. Pekka Simojoki, de Isorattya, decía cuánto le gustaba México, porque no es como Finlandia, “un poko aburrrido”.

Aunque ya todos estábamos cansados, nos la pasamos bastante bien en el bar (éramos como 15 los trasladados de la bodega, todos los ya mencionados, Carlitos, que me incluyó en la comitiva, otro amigo de Querétaro que se la rifó con todos desde tan lejos y algunos tipos y tipas más). Yo a las 8 de la mañana me fui, pero aun se quedaron los demás y entiendo que después, en Kramer, pudieron dormir.

Aléjate de la Manada
Cést tout, iba a hablarles del disco, que entre sus curiosidades incluye un tema (“Los Ciegos”) interpretado por Laura de Ita, hermana de Marina y etcétera, etcétera, pero ya me extendí. Mejor compren el disco: “Casa Dónde” de Polka Madre, distribuido por “Discos Intolerancia” y visiten su myspace y su recién inaugurada página oficial.










domingo, noviembre 11, 2007

Este Es Mi Barco y Es Así

Las celebraciones de mi cumpleaños son relativamente recientes. Será que antes no tenía suficientes motivos para hacerlo y tampoco con quién compartirlos. Pero los últimos cinco o seis años ha habido festejos que para mi resultan más que significativos.

Esta vez no fue la excepción e incluso podría pensar que los anteriores cumpleaños fueron, sin planearlo, preludio de este.

El viernes pasado fue la reunión principal, aunque de hecho empecé a festejarme varias semanas antes. Así que puedo decir que parte de mi cumple de este año fue [cuando no deliberadamente, al menos conscientemente]:

-Conocer a Goran Bregovic en persona
-Ver “La Cambiadora de Páginas”, “Luz Silenciosa” y “Después de la Boda”
-Ver a Fratta y Fernando Rivera Calderón en El Vicio y a Edel Juárez en El Foro del Tejedor
-Viajar a Monterrey con Briz, visitar a Juan, ir al Antrópolis
-Visitar a Elenita S., so pretexto de su venta de garage
-Leer los cuentos culposos de Juan Villoro
-Ir a la fiesta de “la lista”
-Cambiar de lap
-Comer mucho pastel de chocolate
-Caminar por la Roma de madrugada

Lo anterior bastaba para ser un cumpleaños abundante, pero lo mejor sin duda fue el viernes ya mencionado. A pesar de la premura por avisar un día antes, amigos tan diversos y tan distantes acudieron al Agapi Mu de la Condesa.

Siempre quise hacer una reunión ahí y también siempre había esperado compartir un cumpleaños con varios círculos a la vez. Y es que de siempre las reuniones se fragmentan: los que van al Alicia a surfear no son los mismos que escuchan trova o los que oyen a Kusturica, los que me encuentro en la Cineteca o en el teatro no hablan en lenguajes técnicos o de política y los que hablan de política, de economía o de filosofía poco dicen de danza, de música o de cine. Pero todos son mis amigos y me enriquecen a su manera.

Qué grato fue verlos a todos. Tal vez sea difícil, pero ojalá se vuelva a repetir algún otro día. Y ojalá también los que no pudieron llegar en otra ocasión estén presentes, que da mucha buena vibra cumplir años así.




Sales, pues les dejo a quienes se asomen por aquí la fraterna rolita del Frattita, que da título a este post.


Este Es Mi Barco
Este es mi barco y es así,
no tiene velas ni timón,
no toca puerto y no estás tú,
¿a dónde vas, a dónde voy?
Quédate cerca.

Esta es mi casa y es así,
no tiene timbre ni color,
no llama nadie y no estás tú,
¿a dónde vas, a dónde voy?
Quédate cerca.

Este es mi teatro y es así,
no tiene piano ni telón,
no aplaude nadie y no estás tú,
¿a dónde vas, a dónde voy?
Quédate cerca, quédate cerca de mí.

Este es mi templo y es así,
no tiene cristos ni perdón,
no reza nadie y no estás tú,
¿a dónde vas, a donde voy?
Quédate cerca, quédate cerca de mí.
Fratta

jueves, septiembre 20, 2007

Tendré mi Tiempo de Gitanos

El Preámbulo
Más de dos meses sin actualizar, lo sé. Ha sido complicado conectarme y cuando puedo hacerlo la conexión es muy lenta, algunas páginas no abren o termino haciendo otras cosas, como revisar el correo, el myspace o el hi5 y el resultado es que no he escrito nada en el blog.

Se han quedado en el tintero varios temas: conciertos, reuniones con amigos, reseñas de libros, películas... cosas que pienso dejar por aquí y no puedo.

Y bueno, tanto preámbulo en realidad es porque no sé cómo empezar. Llevo semanas sabiendo que debo escribir este post y hoy que lo empiezo no se me ocurre la manera de iniciar. A ver, pues.

El Foro de las Culturas
El tema es un concierto. Uno que habrá el sábado 22 de septiembre en la noche. Será en Monterrey, Nuevo León, en una plaza que se llama “De los 400 Años” y que está en el centro de la ciudad. Es un evento gratuito y masivo, o ligeramente masivo, porque eso tendré que comprobarlo personalmente.

A la plaza le caben supuestamente 5 mil personas y el concierto se realizará en el marco del Fórum Universal de las Culturas 2007, segunda edición de un evento internacional celebrado en Barcelona en 2004 y que se caracteriza por presentar durante varios meses (de tres a cinco) exposiciones, conferencias, conciertos y demás actividades culturales, con los temas de “Diversidad Cultural”, “Paz” y “Desarrollo Sostenible”.

En España, el primer Fórum [honestamente, yo tengo serias dudas de qué “fórum” se acentúe y preferiría llamarlo simplemente “foro”, pero en fin] duró 141 días (5 meses, de enero a septiembre) y se dice que recibió a más de 3 millones de personas.

Entre las personalidades de esa primera edición, estuvieron Mikhail Gorbachov, José Saramago, Rigoberto Menchú, Fernando Henrique Cardoso, Juan Luis Cebrián, Adela Cortina, Baltasar Garzón, Ignacio Ramonet, Adolfo Pérez Esquivel, Salman Rushdie y Alain Touraine. Por parte de México, participaron los Voladores de Papantla, Carlos Fuentes y Sealtiel Alatriste, entre otros.

En la parte artística, estuvieron Pina Bausch, Mikhail Baryshnikov, Sting, Bob Dylan, Phil Collins, Lenny Kravitz, Víctor Manuel, Ana Belén, Pablo Milanés, Pedro Guerra, Joaquín Sabina, Joan Manoel Serrat, Cesaria Evora, Mikis Theodorakis y Chambao.

Hablando en cifras, el Fórum 2004 tuvo más de 20 exposiciones, 400 conciertos, 170 grupos musicales, 60 espectáculos de calle con compañías de teatro, danza, cabaret y circo, instalaciones interactivas y decenas de actividades culturales adicionales.

El Foro de Monterrey
Este año, el Fórum se realizará en México, del 20 de septiembre al 8 de diciembre, en la ciudad norteña de Monterrey. En lo personal, dudo que se compare con el de Barcelona, pero me parece que ese no es motivo para denostarlo.

En esta ocasión se esperan más de mil eventos, durante los 80 días de duración del foro, los cuales estarán organizados en cuatro ejes temáticos: los ya mencionados de “Diversidad Cultural”, “Paz” y “Sustentabilidad” y un cuarto, dedicado al “Conocimiento”.

Las actividades se organizan asimismo en tres formatos: “Diálogos”, “Exposiciones” y “Expresiones Culturales”. El primero, a su vez, tiene los temas de “Paz y Espiritualidad”, “Educación, Ciencia y Tecnología”, “Ciudades y Población”, “Desarrollo Basado en el Conocimiento”, “Cultura de la Salud y Calidad de Vida”, “Gobernabilidad y Participación, Derechos Humanos y Justicia”, “Identidad y Diversidad” y “Comunicación”.

Es importante mencionar que el Fórum está auspiciado por la UNESCO y que esta edición de sólo tres meses de duración es sin embargo inédita en Latinoamérica. Se esperan, por ejemplo, casi 2 millones de asistentes, unos 410 ponentes, 14 exposiciones y más de mil actividades dancísticas, musicales, teatrales y circenses.

Serán 56 los países representados, unas 100 universidades participantes, 150 organismos internacionales, 10 encuentros de carácter mundial; alrededor de 3 mil artistas e intelectuales, 3 mil obras en exhibición, así como 30 museos nacionales y 26 extranjeros.

Entre los conferencistas anunciados están Mario Molina, Samuel Ruiz, César Cansino, Judith Bokser, Miguel Ángel Granados Chapa, Daniel Cazés, Lydia Cacho, Gloria Ramírez, Sandra Cisneros, Enrique Krauze, Mario Vargas Llosa, Michel Wieviorka e Ignacio Ramonet; mientras que en la parte musical habrá conciertos de Fito Paez, El Gran Silencio, Plastilina Mosh, Jumbo, Inspector, Jaguares, Patita de Perro, Óscar Chávez, Los Folkloristas, Tania Libertad, Lila Downs, Astrid Hadad, Regina Orozco, Eugenia León, Ojos de Brujo y Goran Bregovic.

Otras dos características del Fórum conciernen a su planeación previa y a su trascendencia inmediata en el ámbito local. Con respecto a lo primero, se sabe que los preparativos empezaron con meses de anticipación, ya que fue necesario un “plan maestro de infraestructura urbana”, mediante el cual se remodelaron y crearon los espacios necesarios para albergar los eventos y recibir a los asistentes.

En cuanto a su trascendencia, se dice (o al menos se pretende) que su celebración transforme a las localidades anfitrionas. Y ciertamente es de esperar que en materia turística tenga una relevancia importante para la ciudad. No sólo eso, mientras escribía este texto he recibido, aquí en el DF, folletos del foro y escuché a una persona contarle a otra por teléfono que se iba unas semanas a trabajar allá y que le pagarían muy bien, por lo que asumo dará también cientos o miles de fuentes de trabajo, lo cual no es para menos.

Goran Bregovic, el Gitano que Visitará México
Y después de todo lo dicho, doy ahora la explicación personal de por qué iré al foro, en visita relámpago a esa ciudad que me es desconocida (me acompañará Briz, amiga de varios años, a quien seguro le gustará el viaje improvisado).

La razón es simple. De los cientos de participantes, la presencia de Goran Bregovic es la que a mi me parece imperdible. Todo lo que escribí no lo sabría si no hubiera sido porque de casualidad leí su nombre en un folleto y comprobé su actuación al visitar la página en internet del Fórum y la de Bregovic mismo, en su agenda de conciertos.

Tengo al menos 10 años esperando esta visita, que siempre imaginé sucedería en la ciudad de México, no en provincia. He sabido que a Bregovic se le conoce bien en Argentina y Chile, pero en México es prácticamente desconocido.

Cuando alguien me pregunta el tipo de música que escucho, contesto sin dudarlo que la música gitana, la gitana balcánica para ser precisos. Y en realidad lo que quiero decir es que oigo a Goran Bregovic. Claro, igual a los rumanos Taraf de Haïdouks y por supuesto al también yugoslavo Emir Kusturica y su No Smoking Orchestra.

Pero Bregovic es el primero, sin duda. “Talijanska”, “Kalasnjikov”, “Sheva”, “Ederlezi”, “Hop Hop Hop”, “In The Deathcar” o “Borino Oro”, son canciones (con algo de ska, con algo de punk, con suficiente rock) que puedo oír una y otra vez sin fastidiarme. Hasta las bailo y eso que no tengo idea de cómo se bailan o si es que son bailables.

Tampoco me son familiares el alfabeto cirílico, ni las lenguas balcánicas, pero esos ritmos y sonidos me hacen sentir parte de algo, digamos de quien los toca o digamos de quienes también los disfrutan. Hasta gitano me siento y hasta en feliz me transformo.

Como casi cualquiera que lo conozca, supe de su música por el cine. “Underground”, esa película de Kusturica que en México gustó tanto, cuando llegó en 1996, resultó definitiva también para mis gustos musicales.

Lo primero que hice fue encargar el soundtrack en Mix Up, para volver a escuchar esa musiquita como de banda improvisada, como provinciana de cualquier lado, como alborotada y atemporal, como triste y melancólica, como de fiesta y funeral.

Con el disco en mis manos, varios meses después del encargo, supe que el compositor era Bregovic (“bregovich”, dicen que se dice). Por esa misma época, vi “Tiempo de Gitanos”, también de Kusturica y también musicalizada por Goran. Esa peli me hizo fan definitivo del cine de Kusturica (o “kusturitza” para los esnobs puristas), seguidor impaciente de Bregovic y aspirante frenético (y patético, supongo) del gitanismo, digamos de ese tipo.

Si han visto “Gato Negro, Gato Blanco”, cinta también de gitanos, ¡imagínense que yo le tenía envidia al protagonista y me declaraba enamorado de la gitanita que era su novia! De hecho, aún recuerdo el nombre de la actriz: Branka Katic. De ese tamaño, pues, mi clavadismo.

En fin, que estoy que no me la acabo con esta visita. Ir a Monterrey sólo por un fin de semana es como de locos; más si nunca he estado ahí y más si voy en busca de una plaza pequeña, a un concierto de apenas dos horas, el cual honestamente dudo se llene de fans.

Además estaré persiguiendo una foto, un video, algún autógrafo y si se puede una improbabilísima entrevista. Llevo mis carátulas de DVD y CD de “Underground” (que dicho sea de paso ya tienen firma de Kusturica: “for Karlos, Emir”, dice la dedicatoria), “Tiempo de Gitanos”, “Sueño de Arizona”, “La Reina Margot” e “Historias y Canciones de Bodas y Funerales”.

Si consigo una entrevista (y si consigo un traductor), le preguntaré varias cosas, como su participación reciente como actor en la cinta italiana “Los Días del Abandono” (que vi hace unos meses, también por casualidad), su próxima visita a Chile a principios de 2008 (de la que me enteré hoy y me confirmó mi amiga Ale, vía messenger), a lo mejor algo de su distanciamiento con Kusturica o sobre su última producción “Karmen”, que supongo hace referencia a la gitana española que todo mundo conoce.

En fin, que necesitaré mucha suerte para que todo eso suceda. Y a lo mejor fatalmente no pasa nada. Pero qué importa, yo iré y lo intentaré. Si se puede bien, y si no también. Supongo que esa es una actitud gitana [y el fracaso una condición], ¿o no? [¡Ooopa!]

lunes, marzo 12, 2007

Eva y Alba, Evitarte y Lantana

Eva Pallarés es una actriz española. Recién participó en "Azul Oscuro Casi Negro", una película que aún no llega a México [espero llegue].

Hace unos meses, buscando gente de cine en el Myspace, salió su nombre y la agregué al
mío. Y es que ví un corto (escrito y actuado por ella) que francamente me conmovió: "Cuando Diga Papá".





Luego vi otro, "Amiguísimas"; en éste lo que más me gustó fue la música, una cancioncita titulada "Jo, Qué Frío", interpretada por Lantana. También a ella la añadí al myspace.





Después de unos días, Lantana me aceptó, pero Eva no. "
Evitarte" se llama su myspace y efectivamente me evitó. Seguramente habrá dicho "y éste tío qué, yo nada tengo que ver con los mexicanos, o es un desconocido despistado o es un desconocido loco; en cualquier caso a volar, que no creo perder mucho".

La cosa es que Eva y Lantana son amigas, muy amigas al parecer. Y muy interesantes las dos. Lantana en realidad se llama Alba Gárate y es actriz y cantante. Una vez aceptado en el myspace por ella, le escribí para preguntarle cómo conseguir "Jo, Qué Frío" en México y escuchar más de su música. Nunca contestó. Ahora ya tengo la cancioncita en mp3 y otras dos, también muy recomendables: "Amor" y "Siempre". No suele gustarme la música pop, pero la de ella sí, no pregunten por qué.



Algunas semanas después volví a añadir a Eva y me suscribí a su blog, para recibir noticias. Esta vez me aceptó. Quizá entró a mi myspace y vio que Lantana estaba entre mis contactos y probablemente eso le dio más confianza [o quizá pensó que el loco éste volvería a insistir si lo seguía rechazando]. Ahora ambos sitios los visito con frecuencia. Una razón más para ir a España algún día.



"Evitarte", además de sonar a advertencia, debe significar también una relación entre "Eva" y "Arte". Y es que Eva, además de actuar, producir y dirigir, escribe. Y escribe bien.

A algunos de mis amigos les he confesado que si bien de artista no tengo nada, me gustaría algún día tener algo que ver con el cine, participar de alguna filmación, así sea la contribución más insignificante. De hecho, soy de los que esperan al final de una película y leen los créditos. Y absolutamente a todos los que son mencionados en letras grandes y chiquitas los envidio.

Otro de mis deseos es ser parte de un grupo de amigos artistas; actores y actrices, preferentemente. Ir a una fiesta con ellos, salir a tomar un café, ir al cine. Cuando reconozco a alguno en la calle, que sale con sus amigos, igual siento envidia de los amigos esos. No es que cambiaría a los míos, pero entre tanta variedad que tengo ninguno llena escenarios o salas de cine.

Hace unas semanas abrí
mi fotolog y a los pocos días Eva abrió uno también. Así, en días recientes, he podido enterarme de los avances de sus proyectos. Otro corto suyo llamado "Tutoría", por ejemplo. Obvio no ha salido ni en Madrid, pero por las fotos que he visto ya tengo ganas de conocerlo. Y el hecho de saber de él [y escribir de él, como ahora hago] antes del estreno oficial, por supuesto que me hace sentir parte [insignificante y lejano, pero parte] del mismo.


Este post lo escribo porque tenía que decir lo agradecido que estoy de que Eva haya firmado mi fotolog la semana pasada. Y hoy que volví a entrar al suyo he visto que me añadió a sus favoritos [sólo espero no desaparecer pronto de él].

Después de todo lo que he contado líneas arriba ya se imaginarán lo emocionado que estoy: es esa sensación que siempre había querido sentir, como de complicidad, de decirle a alguien "tienes que ver esta peli" o "tienes que oir esta canción", "es de una amiga, una buena amiga, ya verás que te gustará".

Por eso hoy les digo, amigos, que tienen qué conocerlas, no sé si se hablará mucho de ellas pronto, pero no les pierdan la pista. Son Eva y Lantana, véanlas. No son mis amigas cercanas, pero hoy me siento como si lo fueran.


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Algunas frases de "Cuando Diga Papá", monólogo de Eva Pallarés:

-Jersey negro, pantalón negro, gris con negro, negro con gris, ¿qué me pongo?
-Se me está durmiendo el cuerpo y me duelen los ojos.
-Cuando diga papá será para hablar en pasado. Ya nunca más le diré papá a nadie; así se me muere una palabra. Qué silencio, no.
-Es que yo eso me pongo siempre para salir, me siento muy bien con el negro; eso no es luto, si tuviera valor de verdad me iba desnuda.
-Se me ha hecho muy tarde, ya no llego; iré mañana, o pasado mañana.


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Letra de "Amor", canción de Lantana:

Mi amor que no es amor sino dolor
en mi corazón, sin medida.
Una linda flor que me invita a bailar,
sin ton ni son, de aquí pa allá.
Me ata, me desata,
me hiere y me abraza,
me quita, me desquita.

Mi ser que no es mi ser, sino tu ser,
me alejó de mi, de tu niña.
Una sinrazón nos incita a bailar
sin despertar, de aquí pa allá.
Me ata, me desata,
me hiere y me abraza,
me quita, me desquita.

Mi voz que no es mi voz, sino tu voz,
palabras muy lejanas que yo no entiendo,
un eco profundo va invadiendo
lo que fue de aquel amor que no es amor, sino dolor,
la cama empapada, tu cara en la almohada,
mi risa, tu risa, mi llanto.

Y tú que no eres tú, sino una imagen turbia sin tu luz,
alimentas mariposas que se agotan esperando
a un nuevo amor que no soy yo, que yo soy tú.


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martes, mayo 24, 2005

Estoy Contento, Mal Poema

Estoy Contento, Mal Poema

Cuánto trabajo cuesta hablar de cosas buenas,

lo trágico casi siempre rima,

la tristeza tiene melodía

y el dolor se acomoda en cualquier línea.

Por eso, éste no puede ser un poema,

mucho menos uno bueno o que conmueva;

solamente es un pretexto, un acto de soberbia:

quiero que quede escrito de alguna manera

que estoy contento, que hoy las horas no me pesan,

que esta vez soy cascada,

corazón que se sale del pecho,

niño con cosquillas, sol de mayo, abeja.

No hay lluvias melancólicas, ni lunas llenas;

hay jardines regados con agua de manguera,

niñas con vestidos nuevos,

novias de labios pintados,

personas amables,

tardes frescas.

Que sirvan para los días de soledad violenta,

para las noches en vela y las horas de impaciencia

y, mientras, que no sirvan para hacer ningún poema.

Fénix 36

viernes, mayo 20, 2005

Ángeles

[¿Qué tal que sí existe Dios?]

Hoy es 19 de Mayo. Estamos en 2005 y tengo 28 años. Ángeles hoy cumple también 28 años.

Certeza: La Vi En Internet, Luego Existe

Como estaban sucediendo las cosas, era para que hoy hubiera dicho "cumpliría"; pero no, los cumple y es una certeza, como es una certeza que éste es uno de los días más felices de mi vida, uno de esos que sirven para resistir por varios días más o para justificar el fastidio del tiempo acumulado.

"El pago vale lo que venga", o "la espera ha valido la pena", sólo en esto pienso por el momento. Vida, ya nada me debes; vida, me callo y te dejo en paz.

De Cómo Llegó a la Red o Mi Regalo de su Cumpleaños

De cómo llegó a la red no lo sé, tampoco cuándo; pero sé que no estaba. En el 97 empecé a usar internet y una de las primeras cosas que hice fue buscar "angeles salazar", "salazar jimenez" y "maria de los angeles", con todas sus combinaciones de acentos, sin acentos y búsquedas avanzadas.

Al principio era fácil y rápido saber que no estaba; así que las búsquedas continuaban con su hermano o su papá o su mamá, pero tampoco había buenos resultados. Por aquél entonces, los intentos fallidos no eran frustrantes, tendría un par de años que había dejado de verla y estaba convencido de que pronto le regalaría flores en su cumpleaños. Pero eso no pasó nunca y las búsquedas cada vez se complicaban más.

Aparecían ángeles salazares de Cuba, de España y hasta de Estados Unidos, alguna era deportista y otra tendría más de 40 años y era muy citada en artículos como de medicina. También surgieron salazares jiménez, hombres y mujeres, de distintos nombres, de distintos países y por supuesto sin ninguna relación con ella.

Estas búsquedas las hacía cada que tenía tiempo libre y por lo regular pasaban entre dos y tres meses entre una y otra. Claro que también buscaba a otras personas a las que había dejado de ver y generalmente con los mismos resultados; creo que sólo yo me encontraba a mi mismo, porque había hecho una paginita donde según yo iba a escribir seguido y nunca lo hacía.

En fin, todavía hace un par de meses recuerdo haber hecho la búsqueda nuevamente, ya sin esperanzas de encontrar siquiera una pista. Efectivamente no encontré nada en una larga lista de ya miles de resultados.

Pensaba: "cómo es posible que no haya nada, a lo mejor se fue del país o a lo mejor algo terrible le pasó". Yo, de cualquier forma, seguía imaginando que platicaba con ella las cosas que me pasaban, buenas y malas. Era como un ángel de la guarda o un dios al que le pides que te ayude en situaciones difíciles.

Hoy en la mañana volví a decir "feliz cumpleaños, Ángeles" y di por hecho que mi felicitación de cada año estaba saldada, aunque no le hubiera llamado por teléfono o me hubiera aparecido afuera de su salón de clases con unas flores para ella.

El regalo fue para mi cuando a las tres de la tarde busqué "salazar jiménez" y en la segunda página de resultados había una "María de los Ángeles". Abrí la página y sí era ella, hasta foto había y no quedaba ninguna duda. Ángeles vive aquí, supongo que por el Norte de la ciudad y ya es contadora pública.

Hoy es el día de mi más grande felicidad en por lo menos 10 años. A lo mejor sí tengo ángel de la guarda y Dios existe. O a lo mejor cuando me vaya a dormir y despierte es 19 de mayo y diré "feliz cumpleaños" una vez más. No importa: hoy, en este momento, soy inmensamente feliz.