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miércoles, marzo 07, 2007

Con La Bauche

Una vez, hace como 6-7 años, iba llegando a un café internet y me la topé en la entrada, casi chocamos en la puerta, pero no. Nomás la vi irse y me dije "sí, sí es la Bauche".

Entré al lugar y pedí una compu. Me senté y abrí la página de hotmail, pero no me pidió contraseña. Sin querer entré a su correo. Sólo copié su dirección de correo y, muy decentemente, cerré su sesión. Luego abrí mi messenger y la agregué a mis contactos, pero jamás la vi conectada.


Esta vez le dije, así como no queriendo, "oye, una vez me diste tu messenger, pero nunca te he visto conectada" y que me la regresa: "qué crees, que no uso messenger", "¡ah! (segundos de silencio porque no supe qué decir) ...pero tu correo sigue siendo xxxxxx@hotmail", "sí, es el mismo", "bueno, gracias".

Ora a ver hasta cuándo la vuelvo a topar.

[O mejor, si alguien la conoce, preséntenmela; desde que la vi de pandrosita en "Hasta Morir" me dije "ah, yo sí le hacía caso a esa morrita"]


Por cierto, para mi colección de coincidencias:

1.- Cuando estuvo en el grupo este de Techo Blanco me empezaron a llegar correos invitándome a obras de teatro (ni pregúnten por qué me llegaban, nunca supe)
2.- Una de esas obras era la de Frida Kahlo, con Laura de Ita
3.- Luego me entero del portal de "Mucha Vieja", y ahi entro de metiche y pus veo que es de Laura de Ita igual
4.- Voy a un concierto de Polka Madre el año pasado y resulta que la chica del acordeón es Marina de Ita
5.- Voy hace tres semanas al estreno de "Monólogos de Miss Vagina" con Laura y Polka Madre y en el estreno éste ahi anda la Bauche

Osea, ¿todo tiene sentido?

Cómo es posible que me la pueda topar un día en un café internet X, conseguir su correo, recibir boletines sobre sus ondas cultorosas, tomarme una foto con ella y [¡maldita sea!] la verdad la verdad es que ni la conozco en serio como para decirle a mis cuates "ah, qué crees, el sábado siempre no voy a poder ir a la fiesta, voy a tomar un café con Vanessa, lo siento, en otra ocasión".

En fin


[este mensaje está también en mi fotolog, pasen también por ahí a saludar, por fas: http://www.fotolog.com/carlosoramirez/ ]

miércoles, noviembre 01, 2006

De Celebraciones y Otros Festejos (Volver con los Amigos)

Mañana es mi cumple.

El plan consiste en tres cosas: una, ver la nueva película de
Almodóvar, “Volver”, en la que, según dicen, regresa al buen cine después de “La Mala Educación” –que en lo personal no vi porque ni siquiera se me antojó–.

Dos, ver la puesta en escena de “Festen” o “La Celebración”, cuya producción original de Thomas Vinterberg es conocida como la película Dogma Número 1. Será interesante ver actuada en vivo una historia que, aunque filmada, ya de por sí era casi como verla en vivo, precisamente por los requisitos del movimiento encabezado por el propio Vinterberg y Lars Von Trier.

Mejor regalo no puedo tener. El cine español que me ha acompañado desde siempre, con Almodóvar encabezándolo y una representación en teatro del verdadero “Nuevo Cine” que existe hoy en día, el que realmente me entusiasma y me recuerda que algunas cosas valen la pena –como ser un testarudo que “entra cuando todo mundo va de salida”, como alguna vez alguien dijo de mi–. A ver qué tal.

Y la parte tres del plan del 2 de noviembre es estar con mis amigos: los más posibles, el mayor tiempo posible. Como siempre se dificulta verlos, por la fecha, esta vez empecé desde antes y pienso terminar mucho después del propio jueves.

La idea era hacer algo cada día y así lo he hecho desde la semana pasada. Ya he visto a Briz, a Marcela, a Erika, a Ariadna, a Mauricio, he ido al cine, a caminar, a un concierto, a tomar café, he escuchado música, me mojé bajo la lluvia, compré algunas películas, leí un libro, he hablado o chateado con varias personas de las cuáles hace tiempo no sabía nada. En fin, he estado bastante a gusto desde la semana pasada.

Pues bien, a quien quiera y pueda lo espero este jueves, a las
16:00 horas en la Cineteca y a las 19:30 horas en el Centro Cultural Helénico. A quien no pueda, pero aún quiera verme, pienso estar al menos otra semana más pasándola bien. Ya luego tendré que regresar a los problemas y preocupaciones de los últimos meses... Pero por ahora no.

lunes, febrero 20, 2006

De Ciertas Mujeres Imperfectas

De Ciertas Mujeres Imperfectas


Me identifico en la imperfección de las artistas, las filósofas, las mujeres que son líderes sociales o políticas o que por lo menos encabezan algo. Pero me rebasa su inexplicable y rara belleza, su inteligencia, su capacidad de pensar más ágil que yo, o de hablar con más coherencia, o simplemente su sentido para equivocarse y rectificar a tiempo, o bien de no rectificar, pero asumir las consecuencias. Son mujeres completas, dueñas de sí mismas, independientes o por lo menos autosuficientes: auténticas.

Estas mujeres no son necesariamente bonitas, pero me son atractivas. Las mujeres bellas están en la televisión o en las revistas y en cierta forma son todas iguales; uno no puede evitar voltear a verlas, pero hasta ahí. Una mujer bonita sólo puede ser sustituida por otra bonita; mejor dicho: una mujer bonita «siempre» es sustituida por otra bonita, no hay más, las anteriores dejan de tener importancia porque en realidad nunca la tuvieron.

Pero estas otras, mujeres imperfectas, se quedan grabadas en la memoria y después de verlas quieres conocerlas y compartir su mundo, en una necesidad creciente. Puede haber más de una al mismo tiempo y todas serán diferentes en su extrañeza. Son únicas porque son distintas.

Ahora mismo, enfrente de mi mesa, una muchacha toma café y está sola. Usa lentes y lee un grueso libro, ensimismada; mueve sus labios como si le leyera a alguien más y no se da cuenta que la observo. Lleva puesto unos pants y se ve fresca, como si acabara de bañarse. En algunas mujeres, como ella, esta ropa se ve bien porque redondea los músculos de sus piernas.

Hace unos años tuve una maestra de Filosofía, tendría unos 36 años y era rubia, delgada y de estatura pequeña. Creo que no estaba casada, pero posiblemente vivía con alguien. A su edad, llevaba varios años de profesora y terminaba un doctorado. Tenía muy mal carácter, pero me gustaba verla. Siempre usaba pantalones de mezclilla y camisetas y algunas veces sonreía con delicadeza, pero cuando lo hacía se le iluminaban los ojos y era más atractiva.

Ahora llega otra chica, estudiante de Teatro, y se sienta con unos amigos. Es de cara larga y cabello muy negro y suelto. Por supuesto, no usa maquillaje y su ropa es holgada, de color morado desteñido. Cuando se sienta, la falda larga, arrugada, deja ver unos tobillos blancos y limpios. No es muy delgada, pero su blusa muestra un cuello y hombros finos. Alcanzo a oír que ensaya dos guiones; se trata de Beckett y Carballido y bromea acerca de los contrastes entre ambos: “como cuando viajas de un extremo de la ciudad a otro”, dice con los ojos muy abiertos.

Se tiene que ir, sólo entró a la cafetería a comprar una botella de agua. Mientras se levanta, se recoge el cabello con un lápiz de madera; se pone unas gafas también de color morado y sale caminando de prisa. La veo irse y yo aún no pago la cuenta, ni termino de escribir esta hoja para ir tras ella.


Fénix 36